Intercambio de parejas: transgredir sin traicionar

El intercambio de parejas es una tendencia que se está expandiendo sin parar entre los esposos y esposas de España y las razones son realmente muchas. En una sociedad cada vez más moderna y con una visión más amplia, es normal que se abran los propios horizontes incluso en el ámbito sexual.

¿Por qué el intercambio de parejas está tan de moda?

El intercambio de parejas se ha convertido en una de las tendencias del momento por las siguientes razones:

  • Ganas de experimentar nuevas experiencias / emociones;
  • A menudo es excitante ver a la propia pareja con otras personas;
  • Para darle un toque picante a la vida sexual con la pareja habitual, y así reavivar el deseo;
  • Para evitar las relaciones clandestinas, pues con el intercambio de pares todo estaría a la luz del sol;
  • Tener la oportunidad de desahogar las propias fantasías eróticas y vivir sexo sin moralismo o hipocresía;

Dos parejas en la cama intercambiando al compañero

¿Cómo organizar encuentros para el intercambio de parejas?

Se puede organizar un ménage de este tipo de varias maneras:

  • Al colocar un anuncio en redes sociales o en sitios de citas para adultos;
  • Respondiendo a otros anuncios que están siempre dentro de las plataformas que acabamos de mencionar;
  • Escribir el número de teléfono en los baños de las gasolineras: parece un poco obsoleto, pero es muy eficaz;
  • Frecuentando foros y sitios para parejas swinger, donde se pueden encontrar locales o lugares al aire libre donde se llevan a cabo estas reuniones picantes;
  • Ir a los clubes privados, que no son un lugar solo para el sexo, sino que a menudo están equipados con sauna, piscina, restaurante, para que los visitantes disfruten de lo mejor. Para acceder a ellos, normalmente es necesario registrar con el documento de identidad.

Intercambio de parejas: Instrucciones de uso

El intercambio de parejas es definitivamente una gran manera de reavivar la propia vida sexual, pero siempre es bueno tomar precauciones, incluyendo:

  • Hablar abiertamente con la pareja y asegurarse de que ambos estén de acuerdo, ya que no hay nada peor que obligar a una persona a hacer algo a lo que se opone;
  • Asegúrate de estar realmente abierto mentalmente, ya que ver a tu pareja teniendo relaciones sexuales con otras personas podría crear molestias;
  • Elige cuidadosamente las parejas de sexo para que agraden a ambos. No se deben excluir los encuentros para conocerse y comprender si el sentimiento se desencadena o no. Si algo sale mal, escucha a tus instintos e inmediatamente termina con el asunto;
  • Reúnete en lugares neutrales, evitando traer a desconocidos a tu propia casa y viceversa, ya que realmente no puedes conocer sus verdaderas intenciones;

Parejas swinger teniendo sexo

  • Para evitar una intrusión desagradable en tu vida matrimonial, limita las relaciones con parejas de intercambio únicamente a lo sexual; van a cenar, se divierten, pero luego todo el mundo a su casa. Algunas parejas incluso recurren a profesionales del sexo para mantener su desapego emocional;
  • Siempre usa condones para evitar las enfermedades de transmisión sexual. Que sea divertido, pero con juicio;
  • Recuerda que si la experiencia no te gusta, no tienes que mantenerla o repetirla. El intercambio de parejas, como todo, no es para todos;
  • El intercambio de parejas ciertamente no soluciona las crisis maritales; si esta es la única manera de escapar sería mejor sentarse a la mesa y reevaluar tu relación;

Cornudos: una traición concienzuda

Por último, hay otro tipo de intercambio de parejas, es decir, ser cornudos, una forma de fetichismo que consiste en sentir placer al ver a su propio marido o mujer realizar actos sexuales con una o más personas, sin tener ninguna posibilidad de intervenir, pasando de ser la pareja a ser un tercero de presencia incómoda. El hombre que sufre se llama cornudo, mientras que la mujer cornuda inversa. Incluso para esta perversión sexual, hay sitios ad hoc donde puedes conocer a personas que están dispuestas a ponerla en práctica.